Próxima frontera: tú rostro.
He sido informado a través de un amigo de que el Ministerio de industria, Turismo y Comercio está financiando con el plan Avanza un proyecto para incorporar la lectura de rostros en las cámaras de videovigilancia de las ciudades españolas siguiendo el ejemplo de Madrid, tecnología que se ha demostrado útil para reprimir conflictos sociales tal como ocurrió en la huelga de los servicios de limpieza en la capital.
Es algo que llevo imaginándome desde hace algún tiempo, el próximo paso en la sociedad de control puede ser la monitorización de rostros a gran escala alimentando bases de datos privadas con el fin de rastrear conductas sospechosas, y por otra la socialización de esta tecnología con su uso a pequeña escala para que el poder pueda llegar a los rincones donde no alcanza su visión con el fin de tener siempre a mano un dedo acusador.
Google hace poco implantó el reconocimiento de rasgos faciales en los resultados de su buscador de imágenes. Es fácil entrever que el próximo paso puede ser perfectamente la asociación de un rostro a una identidad/cuenta junto a las redes sociales en las que ésta participa, ¿y tal vez ir un poco más allá y desarrollar un dispositivo para teléfonos móviles que con una sola fotografía realizada con la cámara se pueda descubrir en qué lugares de Internet se encuentra ese rostro anónimo que nos encontramos por la calle?. No es algo distinto a lo que experimento ahora, pero a la inversa. Yo cuando salgo por locales de ocio nocturno no veo personas, sino Fotologs. Rostros familiares acompañados de detalles íntimos con los que nunca antes había tenido contacto físico, pero que si puedo reconocer es gracias a un previo paso por Internet.
Esto es preocupante por el factor potencialmente represivo que conlleva. Volvemos al mismo problema de siempre ¿quién garantiza un uso no fraudulento de esos datos? ¿Qué fe tenemos en el poder que nos gobierna para no creer que éste pueda ser dirigido por intereses racistas o ideológicos que atenten contra un sector de la población? ¿qué confianza depositamos en nuestros conciudadanos para pensar que estos jamás pretenderán instigar un linchamiento contra nosotros?.
Estamos cediendo cada vez más control sobre nuestra privacidad por tal de garantizarnos una ficticia seguridad por el miedo que tenemos al conflicto, como de la misma forma aceptamos entrar en el juego de “construir nuestro perfil profesional en Internet” anhelando unas “mejores oportunidades laborales” por miedo a la precariedad. No son más que mantos hipócritas para alimentar este sistema donde “nunca pasa nada”.
Comments: 1 Comment.
Ahora mismo hasta el portatil mas barato te viene con camara y reconocimiento de rostro. Asi que si no lleva implementado ya algun tiempo raro me parece que no lo hayan hecho aun.