Algunas cosas que aprendí de las acampadas/movimiento 15M

A modo de aclaración.

Lo político para mí debe ser plurárquico, y la economía democrática. Esto es así porque pueden haber múltiples formas de politización y su existencia simultanea no comporta ningún problema mientras no resulte un freno para el resto de individuos/colectivos, en cambio la economía (los recursos) es limitada y por ello su gestión debe ser consensuada por todos los participantes. En último término la economía siempre debe estar al servicio de la plurarquía, es decir, dar servicio a las politizaciones individuales/colectivas para lograr su plena realización.

La toma de decisión y legitimación.

Partiendo de la distinción entre plurarquía y democracia económica creo que en la acampada nos encontrábamos con tres niveles de toma de decisión: 1º la gestión de los recursos/infraestructuras de la acampada 2º La permanencia de la acampada en la plaza 3º La línea política de la acampada (o del movimiento 15M posteriormente).

La gestión de los recursos/infraestructuras de la acampada entra de lleno en la democracia económica, por lo cual una asamblea era un buen lugar para tomar decisiones. La permanencia de la acampada en la plaza entra en el terreno de lo político y ahí la toma de decisión individual (la plurarquía) es la que regiría. Finalmente, la línea política es netamente plurárquica y la asamblea no sería el lugar más conveniente para realizar la toma de decisión.

Esto que parece bastante sencillo conllevó una serie de problemas debido a la confusión de los espacios de toma de decisión:

a) La gestión de los recursos/infraestructuras visibilizaba el problema del “dentro” y el “fuera”. Quiero recordar que la economía es limitada y por ello su gestión debe ser consensuada por todos los participantes, entonces ¿cómo definimos quién participa y quién no y por tanto, quién puede hacer uso de los recursos (por ejemplo comer o usar un abogado) y quién no?

b) La permanencia o levantamiento de la acampada se ligó al caso anterior, si había un levantamiento “colectivo” se retiraban los recursos, pero ¿y si se quedaban individuos por decisión propia?

c) El problema de fondo de los dos anteriores problemas es la dirección política de la acampada o el movimiento 15M. He dicho que en último término la economía siempre debe estar al servicio de la plurarquía, es decir, dar servicio a los proyectos individuales/colectivos para lograr su plena realización. Pero lo político es plurárquico, es decir, fuera de los mecanismos democráticos donde una mayoría decide sobre una minoría (una asamblea al uso con división de opiniones). Desde el momento que la acampada o el movimiento15M toma forma de “sujeto político”, es decir, un actor único que toma una dirección única, empiezan los problemas ya que se ponen barreras a la multiplicidad.

La marca “15M” o “acampada palma” empieza a tener que tomar decisiones y señalar un “dentro” y un “afuera”. Pertenecer al “15M” conlleva asumir una dirección política única (consensuada) y ello da lugar al derecho de poder disfrutar de los recursos. Si no se acepta la dirección política se aparta del movimiento y se le niega el disfrute de los recursos o se deslegitima su posición política con un “esto no es 15M”. Ello se enclava al final en luchas absurdas por la marca “15M”, intentando diferentes colectivos hacerse con ella sin vislumbrar, tal vez, una salida un poco más post-moderna como “todo es 15M” (no hay dentro ni afuera).

El motor de la marca “15M”

La marca “15M” (al igual que la etiqueta “indignados”) fue generada por los medios de comunicación tradicionales y asumida por las acampadas, esto no tendría el mayor valor si no fuera porque va acompañado de un modo de hacer que conlleva reducir la capacidad de acción al consenso. El consenso como fin (y medio) del 15M invierte el funcionamiento de la plurarquía donde: “alguien propone y se suma quien quiere. La dimensión de la acción dependerá de las simpatías y grado de acuerdo que suscite la propuesta. Aunque la mayoría no sólo no simpatizara sino que se manifestara en contra, no podría evitar su realización”. En cambio, poner el consenso como fin para actuar conlleva que la tendencia al bloqueo sea muy elevada y su consecución muchas veces no se dé por acuerdo entre las diferencias sino por otro tipo de factores (endogamia, cansancio, etc.)

¿Entonces qué lucha política?

La plurarquía sólo se puede desarrollar plenamente si crece en una democracia económica, a partir de ahí es posible concretar una lucha política: transformar la economía de hoy en una democracia económica. Dividiendo la estrategia en dos líneas, por una parte comprender los mecanismos que generan desigualdades de poder en la economía (o en otras palabras los motivos de la crisis actual), por otra reivindicar el bloqueo de esos mecanismos para finalmente poner sobre la mesa propuestas que profundicen en la democracia económica.

Como ya se vio en el debate sobre el manifiesto de la acampada (el famoso consenso de mínimos), cuando entramos en el terreno de lo político cada uno quiere decir la suya, y eso es bueno, ya que esa diversidad de opiniones genera riqueza, pero las reclamaciones políticas deben tener presente que sin una resolución de los límites que plantea la economía no es posible desarrollar plenamente ninguna propuesta, ya sea dar una alternativa a los desahucios o reclamar un cambio de la ley electoral.

Algo que podemos aprender de Londres… romper con la marca política.

Los disturbios habidos en Londres demuestran la fuerza del anonimato y la capacidad de coordinación de las redes distribuidas (nodos conectados a nodos sin ningún centro, la base de Internet). Aparecer por sorpresa, actuar y desaparecer a través de miles de prácticas piratas que barren metrópolis oceánicas. No hay una marca política detrás que unifique a todos los participantes, no hay una cara visible, simplemente la toma del espacio público con total impunidad por parte de múltiples individualidades anónimas. Al principio de la acampada también se respiraba esa frescura, esa capacidad de sorprendernos, porque en ese momento la posición que tomábamos no era a la defensiva como ocurrió una vez establecidos. La libertad de movimiento, no agarrarse a un espacio concreto y la fluidez que da poder aparecer y desaparecer permite más fácilmente que cualquiera pueda tomar parte en el asunto al no haber nada permanente a lo que señalar con el dedo acusador (“esos perroflautas del 15M que están ensuciando la plaza”). Es tiempo de pensar un nuevo gesto anónimo que cualquiera pueda hacer suyo…

Posted: August 12th, 2011
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Esos emprendedores cansinos…

Hay días que una palabra toma protagonismo y no paras de verla en todas partes, la última ha sido la de “emprendedor”. Lo que al principio comenzó siendo un divertido post irónico por parte de Ricardo Galli terminó con la cantinela llorica de otro CEO.

Aunque yo, supuestamente, pertenezca al mismo sector profesional que este tipo de personas no me siento en nada identificado con ese ansia de invertir en tecnología con el único fin de dar el pelotazo, aborrezco todo esas estrategias de “networking” y ese llenarse la boca con dospuntocerismo vacío de cualquier capacidad crítica .

La cuestión no es tanto dar el pelotazo como ser conscientes de que hay una serie de problemas encima de la mesa debido a la coyuntura económica en la que nos encontramos y que la innovación tecnológica debe jugar un papel. Que se malgaste dinero en soluciones que no generan valor alguno en la sociedad es lo que hay que enfrentar en vez de patalear por no ser capaz de adquirir financiación para desarrollar otra idea etérea.

Como bien se indica en los comentarios de Meneame, trabajo potencial hay de sobra, sólo tenemos que pararnos a mirar las dificultades con las que se encuentran las personas de nuestro entorno y pensar si la tecnología existente puede ayudarles en algo. Si se consigue tal vez el beneficio económico llegue posteriormente, si no al menos habremos realizado la suficiente pedagogía para reducir la brecha digital.

Posted: February 11th, 2009
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Yo no quiero prosperar.

Miro a mi alrededor e intento entender cómo afecta a las personas de mi entorno la crisis económica. Algunas eluden el hecho de enfrentarse a ella, otras la ignoran y unas pocas viven atemorizadas. El mecanismo que trabaja tras la escena es la idea de “prosperidad”, la obligación vital de tener que avanzar y conquistar una mejor posición económica o profesional, ¿cuanto vamos a sacrificar por ella?.

Algunas veces me cuestiono que sentido tiene dejarse arrastrar por la ansiedad que produce obsesionarse por crear una “marca personal”, orientar la vida a visibilizarse ante los demás como “alguien” con el único fin de sacar un provecho egoísta. Y sinceramente, no veo en ello más que canibalismo, el deseo de usar cualquier emoción solidaria como medio por tal de situar frente a un “público objetivo” nuestra identidad reducida a mercancía.

En la Torre del Moro tenemos gente con talento que ofrece sus conocimientos y producciones de manera gratuita, pero la intención de fondo al compartir es establecer un punto de partida donde crear relaciones de amistad y apoyo mutuo. Tal vez no “prosperemos” nunca al no establecer ningún “plan de negocio”, pero poco a poco creamos un círculo de individuos que entregan al procomún sus mejores aptitudes por tal de hacer más llevadera la vida y humanizar las relaciones.

Ahí se sitúa la cuestión del futuro cercano, lo gratuito planteado como forma de mercantilizar las relaciones humanas o lo gratuito como forma de romper los roles de productor-consumidor y permitir establecer lazos más estrechos entre los individuos para dar pie a una creatividad más relajada y autónoma.

Posted: February 10th, 2009
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La tecnología no es políticamente neutral

Según pasa el tiempo vivo más obsesionado por las relaciones de poder que tejen nuestros hábitos tecnológicos. En diciembre pude dar una charla sobre ello en las II Jornadas sobre la web mediatiza y hace poco tuve una intervención basándome en el mismo discurso en el programa AptitudeFM de Radio Contrabanda [aquí, a partir del minuto 20].

Me asquea la progresiva aparición de aplicaciones sociales gestionadas por terceros como Facebook o Google Latitude, que replantean “lo social” como trampa a favor de los intereses de mercadotecnia y ejercicio del poder de las grandes corporaciones. La vida del individuo es entendida como mercancía y “lo social” es presentado como un mero agregado neutralizado políticamente al cual estás conectado o no existes.

Se está creando una segunda brecha digital, si al principio el problema era el acceso a la información ahora la cuestión se sitúa en el control de la información. El razonamiento que permite el aumento de los sistemas de vigilancia en la sociedad (“yo no tengo por qué preocuparme, no hago nada malo”) es el mismo que acepta jugar la partida que ofrecen las herramientas digitales orientadas a recabar datos personales de los usuarios. Pero ¿qué garantía tenemos de que todos esos datos conservados en un servidor lejano no caerán nunca en malas manos?

Tal vez peco de paranoico, pero las tecnologías que permiten la trazabilidad al principio se usaron con los productos manufacturados mediante RFID, y después sobre los delincuentes a través de las pulseras electrónicas, finalmente ahora se están ofreciendo como “oportunidad” al grueso de la población. Los productos manufacturados desde entonces optimizaron su logística, los delincuentes vieron optimizada la vigilancia ejercida sobre ellos, ¿qué rédito se saca mediante su popularización?

La tecnología no es neutral, juega un papel político en cada época y establece unas formas de relacionarse que se incorporan a la cultura y afianzan estructuras que ejercen un poder normalizado sobre el individuo. No creo que debamos separar esta tendencia tecnológica que he indicado del contexto económico que estamos viviendo, y China para mí es el modelo de sociedad al que nos estamos paulatinamente dirigiendo. Asco me da.

Posted: February 6th, 2009
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La construcción del razonamiento en la sociedad coercitiva

Leo en el blog de Ricardo Galli un apunte muy trabajado sobre cómo construir buenos argumentos. Con una claridad pasmosa resuelve cuestiones que tocan muy de cerca temas troncales de la Filosofía de la Ciencia dejando entrever su simpatía hacia el pensamiento de Popper (*). Aun así hay ciertos puntos con los que nunca he podido llegar a estar de acuerdo con él, y ésta tampoco será la primera vez que los mencione :) (ver el debate que tuvimos en los comentarios de su antiguo blog y en su nuevo blog).

Mi afirmación central, que recojo de mis anteriores debates con Ricardo, es la siguiente: las decisiones que determinan las condiciones de afirmación entran en el plano político, por tanto deben tener un tratamiento político (considero lo político una categoría que abarca lo psicológico y lo ético). Cuando afirmamos algo lo hacemos siendo atravesados por una serie de circustancias que determinan la posibilidad de realizar nuestra afirmación. En el ejemplo que le di entonces basándome en el trabajo que realiza un investigador me basé en preguntas como: ¿Quién paga tal o cual estudio? ¿Qué científicos están implicados? ¿Qué biografía personal arrastra cada miembro del equipo? ¿Cuales son sus condiciones laborales? ¿Qué consecuencias sociales tendrán sus afirmaciones?. Pensar en un individuo cuyas afirmaciones no se vean impregnadas por sus circustancias es propio de un Dios o de un filósofo ;)

La cuestión de fondo es la siguiente.  Si una afirmación se sustenta con unos razonamientos y estos se basan en unas evidencias que pueden ser falseadas para refutar así la afirmación sin duda nos encontramos en el campo de la Ciencia, pero si los individuos que trabajan en el campo de la Ciencia están atravesados por una serie de circustancias no falseables que determinan la posibilidad de realizar sus afirmaciones ¿donde nos encontramos? En mi opinión para comprender este plano humano (demasiado humano) hay que introducir un nuevo criterio que no se base en la falsabilidad y que permita abarcar las cuestiones políticas-psicológicas-éticas de cada contexto.

Supongamos por ejemplo que Ricardo dice: “La nueva fonera 2.0 es espectacular (afirmación), porque es una gran aportación a la comunidad del software libre (razonamiento), al haber liberado el código y no incluir DRM (evidencias)”. Sus evidencias son claras y comprobables y por tanto la afirmación podría ser correcta sin necesidad de nada más, pero, si no mencionara el siguiente disclaimer muchas sospechas podrían caer sobre sus palabras y ahogar la verosimilitud de su argumento:

“Martín Varsavsky, fundador e inversor en FON, es inversor y socio de Menéame Comunicacions S.L. vía  JAZZYA Investments desde enero de 2007. Por lo tanto este apunte sólo tiene la credibilidad que se merece por lo que expresa, no por su “objetividad” o “neutralidad”. Incluso puede ser tomado como “publiapunte”, a lo que el autor no pondrá reparo alguno”.

Es por ello que cuando Ricardo dice:

“Los filósofos afirman que nuestro pensamiento racional –razonamiento– es uno de nuestros mayores logros. Pero es muy difícil definir qué es el razonamiento. No es conocer muchos datos, o reglas de lógica, no requiere educación formal, incluso no es saber la “verdad” porque lo que hoy asuminos como verdad luego puede ser demostrada como falsa cuando aumenta el conocimiento o la perspectiva”.

No menciona que una afirmación puede ser verdad y no dejar de serlo, pero simultaneamente perder verosimilitud y por tanto su fuerza como argumento a la hora de “convencer a los demás de que piensen o actúen como decimos”o incluso “decidir por nosotros mismos qué debemos pensar o hacer”. Es por ello que frente al criterio de falsabilidad encuentro que se debe tener en cuenta el criterio de verosimilitud.

La verosimilitud es el criterio que atraviesa el campo de lo político y pone sobre la mesa las relaciones de poder que se establecen con cada posibilidad de afirmación. Desde mi punto de vista ético una afirmación, el “poder decir”, se debe realizar desde un sentimiento de liberación, sin estar oprimido por ninguna relación de poder que nos coarte. Es por ello que asocio el aumento de la verosimilud de una afirmación con el aumento de mi propia autonomía como individuo. Asumo que este pensamiento es opuesto al pensamiento democrático al no concebir la idea de ceder ante una opinión contraria que se plantea como resistencia a mi propia opinión a no ser que ello conlleve una conquista de mayor autonomía o el reconocimiento de una relación de poder que no puedo superar.

Estas son mis cartas, seguramente la verosimilitud para otros individuos sea algo totalmente diferente, ¿se podría llegar algún día prever conductas sociales a través del estudio del concepto de verosimilitud? Un trabajo a mi parecer interesante para la sociología.

(*) Ricardo, ojalá un día dieras una asignatura que girara en torno a este tema, muchos estudiantes de filosofía te estaríamos agradecidos :P

Posted: October 17th, 2008
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Blog Action Day: ¡viva el buenrollismo!

Leo a través de Bel Llodrà y Toni Roig que hoy era el Blog Action Day.

Cuando en Barcelona se organizó el Forum de las Culturas se acuñó la estrategia política del “buenrollismo”, ésta consiste en diseñar un evento alrededor de cuestiones obvias para anular cualquier tipo de crítica ¿quién estaría en contra de los deseos de paz, el fin de la pobreza o el hambre?. No importa si se contaba con la participación de empresas implicadas directamente en la industria armamentística o que hubiera intereses en recalificar y especular con toda una zona de la ciudad que había sido abandonada años atrás por el ayuntamiento… ¡todo era por la paz, el fin de la pobreza y el hambre en el mundo!

El Blog Action Day tiene algo de ese trasfondo contando las últimas decisiones de la UE.  Sí, reflexionemos sobre la pobreza, pero sólo eso, reflexionemos. ¿Para qué rebelarse en las calles contra el mayor atraco perpetrado a los ciudadanos nunca? ¿qué necesidad hay de apartar la cara de la pantalla si podemos limpiar nuestra conciencia delante de ella? ¡Ey! ¡Y mañana podemos continuar con nuestras miserables vidas! Y yo que creía que con la Navidad teníamos suficiente…

¿Cómo se puede criticar el buenrollismo sin caer en la trampa de la obviedad? Esta es la paradoja de nuestra época, sabemos que nos están tomando el pelo, nos reímos como bobos y no pasa nada. ¿Y cuando nos afecte qué haremos? ¿llorar a papá Estado para que nos venga a solucionar la papeleta también a nosotros? El buenrollismo se ataca desde el cinismo. Dejad de sentir pudor por robar, puede ser algo divertido y por lo que se ve al Estado no le parece tan mal. Bienvenidos al anarcocapitalismo :)

Posted: October 16th, 2008
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Busco groupware bueno, bonito y barato.

Desde hace una semana estoy buscando un groupware bajo licencia GNU/GPL que se adapte a mis necesidades profesionales. El tema no es nuevo para mí, cuando estuve trabajando en el IBIT implicado en el proyecto Get-Dis pude analizar las herramientas que usaban varias empresas y probar algunos entornos, lo cual me permitió hacerme una idea de la herramienta que a mí me gustaría usar.

Después de echar un vistazo por la red y probar algunas demos se me plantearon dos opciones principales:  phprojekt y egroupware.

Phprojekt por desgracia me recuerda a un insufrible backoffice de un proyecto que en su momento heredé y me trajo bastantes dolores de cabeza por lo poco intuitivo que era. Textos mal traducidos al castellano, bastante jaleo para administrar tanto las cuentas como los grupos de usuarios y una presentación de los módulos bastante tosca y poco configurable (sobretodo el de reporte de fallos que es el que más me hará falta). Aunque su instalación sea sencilla, es la típica herramienta cuyo diseño hace perder demasiado tiempo y no siempre da unos resultados satisfactorios.

Egroupware en cambio tiene una presentación limpia y bastante intuitiva, dando la posibilidad de llegar bastante lejos en la configuración de cada módulo si el usuario quiere. Sin duda es el groupware que más me ha gustado en cuanto a posibilidades por integrar un gestor de proyectos, gestor de contactos, calendario, wiki, administrador de archivos, reportador de fallos y gestor de enlaces todo en uno. La curva de adopción de esta herramienta la veo más cercana al usuario medio, en apenas una hora cualquiera se podría hacer con ella. Desgraciadamente la instalación no iba a estar tan a mi favor y algunos módulos no se me cargaban por no tener activado la capa de abstracción PDO, después de buscar algo de documentación probé activarla a través de php.ini, pero no funcionó, el servicio técnico de mi hosting me confirmó que no usaban esas extensiones y mi gozo quedó en un pozo.

Considerando que phprojekt ya lo he descartado y egroupware me da tantos problemas sólo me quedan dos opciones:

- Montarme un servidor en casa, ya que el groupware que quiero usar será utilizado como mucho por 4 o 5 usuarios más y la conexión a Internet que tengo podría tolerarlo (siempre que a mis compañeros de piso no les de por meterle caña al P2P en horas de trabajo xD) .

- Probar opengroupware. No se aún si tiene una comunidad potente tirando de este proyecto (vital para cualquier groupware libre), pero será cosa de echarle un vistazo.

¿Tenéis alguna sugerencia?

Posted: October 9th, 2008
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El día que descubres que tu vida es basura.

Una cosa que me llama la atención de la crisis económica actual es la facilidad con la que los medios de comunicación y políticos han señalado a las hipotecas basura como culpables de la misma. Parece que no les interesa pararse a pensar que detrás de cada hipoteca hay un ciudadano anónimo que albergó sus sueños y esperanzas en ella, sueños y esperanzas que fueron alimentados en la época de bonanza con los ricos cereales de la prosperidad económica servidos cada mañana en los desayunos de los altos dirigentes de las esferas económicas. Hoy todos esos sueños y esperanzas son basura.

En un mundo como el nuestro, donde la conciencia ecológica es bastante pobre y hay poco interés por el reciclaje, el término basura es la forma de señalar todo aquello que debe ser apartado de la sociedad por pestilente. Ser desahuciado de la propia vida es la amenaza constante que se está construyendo, una vuelta de tuerca más a la política del miedo, pasamos del “incrementamos la vigilancia por su seguridad” al “700.00 o me cargo el sistema”, ¿y por qué no? también hay tiempo para reconstruir el mercado laboral como una jungla donde hay que aceptar como normal machacar a los competidores si no queremos convertirnos en precarios.

Aquí comienza el juego de lo que ha venido a llamarse la “marca personal”: te adaptas o eres desconectado, tu vida deja de ser tu vida para ser una simple pieza que debe amoldarse a lo esperado por el sistema económico para promocionarse, para ajustarse al sueño de un trabajo que permita cubrir las necesidades marcadas. La vida es entonces reducida a una cuestión económica más, algo que puede ser calculado con sus costes y beneficios. No bastando con poder ser clientes de un entidad crediticia, también nos podemos convertir en clientes de nosotros mismos. Esta es la escisión vital que provoca la amenaza del desahucio.

Temo un futuro próximo donde las corporaciones adquieran un poder más intenso sobre la vida íntima de los ciudadanos, temo un futuro donde la “marca personal” sea la estrategia principal de la sociedad del control para crear ciudadanos normativos bajo la amenaza de la precariedad social. En este momento creo que sólo hay dos estrategias para evitar la llegada de ese futuro: Desestructurar Internet, desestructurar la Vida

Posted: September 29th, 2008
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CEHA: Arte, dinero y memoria

El pasado viernes pude participar en una de las muchas mesas de debate del Congreso Nacional de Historiadores del Arte (CEHA). A priori el sistema parecía atractivo, ya que se nos daba 5 minutos a los participantes para hacer un breve resumen de nuestra comunicación y se pasaba directamente a las preguntas del público ejerciendo como moderador el siempre interesante José Ramón Alcalá, pero el resultado final fue a mi parecer bastante desastroso.

Mi decepción viene por la sensación de que este tipo de congresos son un derroche de dinero público. Se gastan demasiados medios en comparación con las conclusiones que se extraen. No se duda en pagar una cena en el hotel Avenida Palace a todos los participantes aunque después todo se resuma a darse palmaditas en la espalda los unos a los otros. A nadie le incomoda que la respuesta al cuestionamiento que hacen algunas comunicaciones sea totalmente indiferente, que no produzcan ningún cambio tangible y sean simplemente una opinión personal más.

Mi comunicación en principio estaba planteada como una defensa del uso de estándares abiertos a la hora de producir obras digitales, enfatizando el hecho de la interoperabilidad y la posibilidad de una nueva clasificación academicista de este tipo de arte, pero viendo las circustancias decidí hacer un cambio de última hora y centrarme en la necesidad de su uso para garantizar el mantenimiento de las piezas en los catálogos digitales de las instituciones. Si la mayoría de las producciones están pagadas con dinero público es necesario tener la certeza de que estas perdurarán más allá de los caprichos de ciertas empresas privadas que rentabilizan sus tecnologías a base de DRM’s o licencias privativas.

En este momento, justo a las puertas de una crisis económica, creo que hay que centrarse en cuestiones que exijan como respuesta un “sí” o un “no” con consecuencias materiales opuestas. Todo lo demás es una perdida de tiempo que podemos reservarnos para nuestros momentos de consolación íntima. Hay mucho dinero público en juego, y no creo que ahora sea el momento de derrocharlo. ¿Podrían estar los participantes a la altura de esta responsabilidad social?.

Posted: September 28th, 2008
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Una generación jodida

Hoy la noticia del día era la quiebra de Lehman Brothers y para muchos jóvenes de mi generación ésta ha pasado desapercibida sin ser conscientes de lo que suponía para sus vidas.

Hace poco un amigo mío, con una licenciatura en Economía en la prestigiosa Universidad de Navarra y con un alto nivel de inglés después de haber vivido en EEUU y Cardiff, vino a vivir a Barcelona y se puso a buscar trabajo. En pocas semanas vió que en la mayoría de empresas en las que había dejado su Résumé no le llamaban y las pocas que lo hacían le explicaban que la situación económica no les permitía contratar nueva plantilla. Apurado por su situación acabó trabajando como operario en una línea de producción. Algo no funciona.

Somos una generación jodida, lo debemos asumir. Sin posibilidad de pensar en adquirir una vivienda o acceder desde una temprana edad a un crédito que nos permita crear nuestra primera empresa. Algunos con peor suerte cargarán sobre sus espaldas durante años una hipoteca o la de algún familiar en apuros, o por falta de actitud emprendedora acabarán relegados a empleos muy alejados de sus estudios o aspiraciones. Esta es la trampa de nuestra sociedad actual. El dinero barato se ha acabado, y la deuda se ha puesto encima de la mesa. Lo único que queda ahora es el chantaje de la “marca personal” que cruza nuestra vida íntima con nuestra profesionalidad: o eres alguien o no eres nadie. La precariedad es una amenaza constante.

El dinero es el código clave para entender la situación: Tener dinero/ser alguien o no tener dinero/no ser nadie. Es la simplicidad con la que la gnoseológia capitalista actual hace las delicias de Calvino. Desde este momento y en vistas del recrudecimiento de la crisis que nos espera para el próximo año es hora de abrir una brecha para salvar nuestro querer vivir, lo poco de nosotros que aún rechaza esta privación de la sobreabundancia en la que hemos crecido.

Conocí hace unos días al padre de un compañero de nuestra okupa, un hombre que ronda los cincuenta años y que regenta un bar bastante conocido en Barcelona por albergar dentro de sí muchas expresiones culturales alternativas, cosa que les ha traido bastantes problemas con la administración. Me entusiasmó sobretodo el estilo de vida como tribu que experimenta con los suyos, una vuelta al trueque, donde los conocimientos de uno siempre podían ser útiles para otro y a la inversa, con el único objetivo de apoyarse entre todos para mantener en conjunto cierta autonomía en la vida. No es extraño, en cierta forma ya ha comenzado a surgir en algunos pueblos de Inglaterra algo parecido.

Tal vez ese es el reto de nuestra generación, volver a recuperar lo local ante el entusiasmo que provocó lo global. Una localidad repensada desde lo global, superando el viejo nacionalismo, pero tal vez recuperando el patriotismo en su sentido original, usado como motor para animar al mestizaje. No queda otra, si se acercan malos momentos es hora de volver a construir redes de confianza en las que apoyarse y salir adelante. El mismo espíritu que nos animó a okupar La Torre del Moro.

Posted: September 16th, 2008
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